
Enhorabuena tomelloseros, felicidades; porque hay que tener vuestro carácter para que se forjen hombres como Ismael. Yo oí hablar por primera vez de Ismael Molinero hace poco más de un año y es curioso, que desde entonces no hay semana en que no aparezca algo que haga referencia a él de una u otra forma. Apenas cae en mis manos la biografía recién editada de Ismael me la leo con avidez y me impresiona la fortaleza de ánimo, la reciedumbre de un muchacho, de veinte años, para situarse ante la dificultad sin titubeos ni medias tintas. Sin “casarse” con nadie, respetando a todos y a todo, menos la violencia. Ríete tú de la tolerancia de hoy día. Qué ejemplo tan extraordinario para los jóvenes de hoy sería Ismael, si estos supieran de esfuerzos y sacrificio para conseguir algo. ¿No os parece? Bueno, pues si con ellos lo tiene difícil, que no imposible, vamos a ver que consigue de los que sí supimos de dificultades en nuestra infancia. ¿O es que el mundo no lo tenemos que cambiar entre todos? Ismael no pudo cambiar el mundo, pero pudo cambiar él.