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"La gracia de poder perdonar" OCTUBRE 09

Encuentro  16

“La gracia de poder perdonar”

 

          TE PEDIMOS PERDÓN

 Te pedimos perdón, Señor,

por el bien que no hemos hecho,

por lo que hemos hecho mal,

Señor, piedad. 

1. Perdón por no haber vivido   sin fijarme en los demás.  

Perdón por no haber querido   en mi hermano confiar. 

2. Perdón porque he permitido   no acusarme y acusar.  

Perdón por no haber vivido   en pobreza y humildad. 

3. Perdón por haber herido   sentimientos de igualdad.  

Perdón por no haber seguido   los deseos de bondad. 

1 – Mirar la práctica de nuestra comunidad   

 En el texto de hoy, Jesús nos habla de perdón. Pero no es fácil perdonar. Ciertos resentimientos continúan haciendo daño en el corazón. Hay personas que dicen “perdono, pero no olvido”. Rencor, tensiones, enfrentamientos, ofensas,... dificultan el perdón y la reconciliación. Vamos a rezar todo esto.  

2 – Mirar la práctica de Jesús: 

Vamos a escuchar la segunda parte del “Sermón de la Comunidad”., donde Jesús insiste en la reconciliación y en el perdón. Durante la lectura piensa en ti mismo, y propcura hacer una revisión de tu vida.  

Mat. 18,15-18

 Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano. Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo.  También les aseguro que si dos de ustedes se unen en la tierra para pedir algo, mi Padre que está en el cielo se lo concederá. Porque donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos".  Entonces se adelantó Pedro y le dijo: "Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?". Jesús le respondió: "No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.  Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores. Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos. Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda. 26 El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: "Señor, dame un plazo y te pagaré todo". El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda.  Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: "Págame lo que me debes".  El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: "Dame un plazo y te pagaré la deuda". Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor.  Este lo mandó llamar y le dijo: "¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda. ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de ti?".  E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía. Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos". 

PALABRA DEL SEÑOR

  3 – Preguntas para la reflexión   

Vamos a recordar juntos el texto. ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención?   

¿Qué consejos da Jesús para ayudarnos a reconciliar y perdonar?   

En el Capítulo 16,19 Jesús había dado a Pedro el poder de perdonar. Aquí se lo da a la comunidad. ¿Cómo usa nuestra comunidad este poder de perdonar? 

4 – Meditación y Comentario     

Jesús ofrece normas sencillas y concretas de cómo proceder en caso de que haya algún conflicto en la comunidad. Las pautas necesarias para la verdadera corrección fraterna.   

La segunda parte nos muestra el amor de Dios que perdona gratuitamente nuestra inimaginable deuda, nada más justo, pues, que nosotros perdonemos al hermanos las pequeñas. 

5 – Oramos juntos 

a)     Salmo  62  

Sólo en Dios descansa mi alma,
de él me viene la salvación.
  Sólo él es mi Roca salvadora,
él es mi baluarte: nunca vacilaré.
  ¿Hasta cuándo se ensañarán con un hombre
para derribarlo entre todos,
como si fuera un muro inclinado
o un cerco que está por derrumbarse?
  Sólo piensan en menoscabar mi dignidad
y se complacen en la mentira;
bendicen con la boca
y maldicen con el corazón.
  Sólo en Dios descansa mi alma,
de él me viene la esperanza.
Sólo él es mi Roca salvadora,
él es mi baluarte: nunca vacilaré.


      b) Preces      

Concluimos nuestra oración rezando juntos el Padrenuestro.  

CANTO  FINAL    

CANTICO DE MARÍA 

Mi alma glorifica al Señor, mi Dios,

gozase mi espíritu en mi salvador.

Él es mi alegría, es mi plenitud.

Él es todo para mí. 

1. Ha mirado la bajeza de su sierva, muy dichosa me dirán todos los pueblos porque en mí ha hecho grandes maravillas el que todo puede, cuyo nombre es santo. 

2. Su clemencia se derrama por los siglos, sobre aquellos que le temen y le aman; desplegó el gran poder de su derecha, dispersó a los que piensan que son algo. 

3. Derribó a los potentados de sus tronos, y ensalzó a los humildes y a los pobres. Los hambrientos se saciaron de sus bienes, y alejó de sí, vacíos a los ricos. 

4. Acogió a Israel, su humilde siervo, acordándose de su misericordia, como había prometido a nuestros padres, a Abrahán y descendencia para siempre.

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